DOS DUROS GOLPES EN DIEZ MESES MARCAN PARA SIEMPRE A LA FAMILIA PAREJO

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DOS DUROS GOLPES EN DIEZ MESES MARCAN PARA SIEMPRE A LA FAMILIA PAREJO

La familia Parejo atraviesa nuevamente uno de los momentos más difíciles de su historia. Apenas diez meses después del doloroso accidente que involucró al adolescente Aciel Parejo, su padre, el docente Jassir Parejo Zárate, sufrió otro grave incidente vial en el departamento del Magdalena, Colombia.

La cercanía temporal entre ambos acontecimientos ha generado profunda conmoción entre familiares, estudiantes, compañeros de trabajo y habitantes de las comunidades donde Jassir era conocido por su labor como educador.

El primer episodio ocurrió el 25 de octubre de 2025, cuando padre e hijo regresaban hacia Ciénaga después de compartir una salida familiar en Santa Marta. El segundo fue reportado el 20 de agosto de 2026 en la Troncal de Oriente, en jurisdicción de Zona Bananera.

Dos carreteras diferentes, dos accidentes separados por aproximadamente diez meses y una misma familia enfrentando nuevamente un dolor difícil de describir.

La primera tragedia ocurrió en octubre de 2025

La noche del 25 de octubre de 2025, Jassir viajaba en motocicleta acompañado por su hijo Aciel. Ambos regresaban hacia Ciénaga después de haber estado en Santa Marta.

Cuando llegaron a la rotonda de La Piragua, en la Troncal del Caribe, se produjo un incidente cuyas circunstancias quedaron bajo investigación. Padre e hijo terminaron sobre la carretera y un vehículo recolector que transitaba por el lugar impactó al adolescente.

Algunos reportes indicaron la posible participación de otro automóvil que habría provocado la caída de la motocicleta. Sin embargo, correspondía a las autoridades establecer la secuencia exacta y determinar las posibles responsabilidades.

Jassir sobrevivió al incidente, pero tuvo que presenciar lo ocurrido con su hijo. Desde aquel momento comenzó para él y toda su familia un largo proceso de duelo.

Aciel era apenas un adolescente

Las publicaciones regionales presentan pequeñas diferencias sobre la edad y la escritura del nombre del menor. Algunos reportes lo identificaron como Aciel Parejo, de 12 años, mientras otros indicaron que tenía 13 y escribieron su nombre como Hassiel.

Lo confirmado es que se trataba del hijo menor de Jassir y que viajaba junto a su padre cuando ocurrió el accidente en La Piragua.

La noticia produjo conmoción en la comunidad educativa de Ciénaga. Compañeros, docentes, vecinos y conocidos acompañaron a la familia durante aquellos días especialmente difíciles.

Jassir tuvo que continuar con su vida llevando consigo el recuerdo de su hijo. Quienes lo conocían sabían que aquella experiencia había dejado una marca profunda en él.

Diez meses después llegó el segundo golpe

Cuando la familia apenas comenzaba a adaptarse a la ausencia de Aciel, otro accidente volvió a cambiarlo todo. Jassir se desplazaba en motocicleta por la Troncal de Oriente cuando se produjo una colisión con un camión tipo furgón.

El nuevo incidente ocurrió en el sector conocido como La Vuelta de La Criolla, cerca del corregimiento de Julio Zawady, dentro de la jurisdicción de Zona Bananera.

Unidades de tránsito llegaron al lugar para controlar la circulación y efectuar la inspección correspondiente. Las autoridades iniciaron las investigaciones destinadas a determinar cómo se produjo la colisión.

Algunas publicaciones afirman que Jassir conducía la misma motocicleta relacionada con el primer accidente. No obstante, ese detalle deberá ser respaldado por los informes oficiales antes de considerarse completamente confirmado.

Jassir era un reconocido docente

Jassir Parejo Zárate era ampliamente conocido por su trabajo dentro de la comunidad educativa del Magdalena. Diferentes reportes lo identifican como docente vinculado a una institución educativa de la región.

Su partida provocó numerosas expresiones de tristeza entre estudiantes, compañeros y personas que compartieron con él. Para muchos no era solamente un profesor, sino también un orientador dispuesto a escuchar y apoyar.

Las redes sociales se llenaron de mensajes recordando su trayectoria y expresando solidaridad con sus familiares. Muchos usuarios destacaron la dura coincidencia de que padre e hijo estuvieran involucrados en accidentes viales separados por menos de un año.

Una imagen que requiere una importante aclaración

La composición difundida en redes muestra a Jassir junto a su hijo y una escena vial con dos motocicletas. Sin embargo, las señales visibles en la carretera señalan direcciones hacia Medellín, La Pintada y Santa Bárbara.

Los acontecimientos relacionados con la familia Parejo fueron reportados en el departamento del Magdalena: el primero en La Piragua, cerca de Santa Marta, y el segundo en Zona Bananera.

Por esa razón, la fotografía del accidente incluida en algunos montajes podría ser ilustrativa o pertenecer a otro acontecimiento. No debe presentarse automáticamente como una imagen auténtica de ninguno de los dos casos.

Este detalle no cambia la historia confirmada de la familia, pero demuestra la importancia de verificar las fotografías antes de publicarlas como evidencia de un suceso específico.

Las causas del segundo accidente siguen bajo investigación

Los reportes iniciales indican que la motocicleta conducida por Jassir colisionó con un vehículo de carga. Sin embargo, todavía corresponde a las autoridades establecer la mecánica completa del incidente.

La investigación deberá examinar la posición de los vehículos, las marcas sobre el pavimento, las condiciones de la carretera y los testimonios disponibles. También podrían revisarse cámaras cercanas para determinar lo ocurrido durante los segundos anteriores al impacto.

Hasta que exista una conclusión oficial, no resulta responsable señalar culpables ni atribuir el accidente a una maniobra específica.

La comunidad acompaña a la familia Parejo

Después de confirmarse el segundo acontecimiento, familiares y seres queridos comenzaron a recibir nuevamente mensajes de solidaridad. La comunidad educativa también expresó su tristeza por la ausencia del docente.

En menos de un año, la familia tuvo que despedirse primero del hijo y posteriormente del padre. La historia ha conmovido a numerosas personas que recuerdan la relación cercana que ambos mantenían.

Para los familiares comienza otro proceso difícil. El acompañamiento emocional, la unión y el respeto por su privacidad serán fundamentales durante los próximos días.

Un llamado a fortalecer la seguridad vial

La historia también genera una reflexión sobre los riesgos enfrentados diariamente por quienes se desplazan en motocicleta. Estos vehículos ofrecen menor protección ante una colisión y requieren especial precaución.

El uso correcto del casco, el respeto de los límites de velocidad, la distancia prudente y la revisión mecánica pueden reducir riesgos. Los conductores de vehículos pesados también deben comprobar constantemente los puntos ciegos.

Las autoridades tienen la responsabilidad de mejorar la señalización, supervisar las carreteras y promover campañas que permitan prevenir nuevos incidentes.

Hoy, los nombres de Jassir Parejo Zárate y su hijo Aciel permanecen unidos por una historia familiar que ha conmovido al Magdalena. Dos duros acontecimientos en apenas diez meses dejaron una huella imborrable entre quienes los conocieron.