Después del sismo comenzó a circular un montaje con cuatro escenas de grandes edificios destruidos y enormes columnas de polvo. La composición presenta las imágenes como si mostraran las consecuencias inmediatas del terremoto en Perú.
Sin embargo, los daños de gran escala que aparecen en esas fotografías no coinciden con los balances comunicados por el Instituto Nacional de Defensa Civil. Las autoridades no reportaron el colapso de torres residenciales ni una destrucción urbana como la mostrada.
El terremoto sí ocurrió y su magnitud de 7,2 fue informada por el Instituto Geofísico del Perú. No obstante, las fotografías utilizadas para ilustrarlo parecen proceder de otros acontecimientos y no deben presentarse como evidencia de lo sucedido en Ayacucho.
Cuándo ocurrió el terremoto en Perú
El movimiento se registró el jueves 20 de agosto de 2026 a las 13:00:16, hora local peruana.
El Instituto Geofísico del Perú situó el epicentro aproximadamente 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, región Ayacucho.
El foco sísmico se localizó a una profundidad de 108 kilómetros. El IGP asignó una intensidad de entre III y IV en la escala de Mercalli modificada para la zona de Coracora.
El reporte oficial fue identificado como IGP/CENSIS/RS 2026-0568. Los parámetros se obtuvieron mediante la Red Sísmica Nacional y posteriormente fueron comunicados a las instituciones responsables de la respuesta.
La profundidad fue un factor determinante. Aunque el terremoto liberó una cantidad considerable de energía y se sintió en un área amplia, el movimiento observado en la superficie fue menos destructivo que el producido por un sismo superficial de magnitud equivalente.
Por qué el USGS informó una magnitud diferente
El Servicio Geológico de Estados Unidos calculó una magnitud de 6,7, inferior al valor de 7,2 comunicado por el organismo peruano.
Las diferencias entre agencias no significan necesariamente que el terremoto haya ocurrido dos veces ni que una institución esté ocultando información.
Cada organismo utiliza distintas estaciones, modelos de velocidad de las ondas, métodos de localización y cantidades de datos. Los parámetros también pueden ser ajustados conforme se incorporan registros adicionales.
El USGS ubicó el epicentro en una zona cercana y también determinó que el movimiento fue profundo. Diferentes informes internacionales mencionaron profundidades de entre 66 y 99 kilómetros, mientras el IGP estableció 108 kilómetros.
Para informar a la población peruana, el dato de referencia principal es el ofrecido por el Centro Sismológico Nacional del Instituto Geofísico del Perú.
Dónde se sintió el movimiento
El terremoto fue percibido con mayor intensidad en localidades de Ayacucho cercanas al epicentro, entre ellas Coracora, Puquio, Pullo, Upahuacho y San Pedro.
También fue sentido en Ica, Arequipa, Huancavelica, Apurímac, Cusco y Moquegua. En algunas áreas de Lima, ubicadas a cientos de kilómetros, el movimiento fue percibido de manera leve.
Existen además reportes de percepción en sectores de Bolivia y Chile. Esto es posible en terremotos profundos porque las ondas pueden viajar a través de una región extensa.
En edificios altos, la oscilación puede sentirse durante más tiempo debido a la manera en que las estructuras responden a las ondas de periodo largo.
Numerosas personas salieron de oficinas, establecimientos comerciales y viviendas por precaución. Algunas evacuaciones se produjeron de forma apresurada.
El balance actualizado de personas afectadas
Durante las primeras horas, algunos reportes indicaron que no existían daños ni personas lesionadas. Esa información era preliminar porque las autoridades todavía se comunicaban con comunidades alejadas.
Las evaluaciones posteriores identificaron a tres menores con contusiones leves sufridas durante evacuaciones. Otros balances internacionales mencionaron inicialmente dos personas lesionadas en Coracora.
El jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil explicó que no se había registrado una emergencia sanitaria de gran escala.
Las personas afectadas recibieron asistencia y las lesiones no fueron descritas como críticas.
Estas situaciones muestran por qué es importante evacuar de manera ordenada. Correr por escaleras, empujar o saltar desde desniveles puede provocar lesiones incluso cuando el edificio permanece estable.
Viviendas, escuelas y centros de salud afectados
El balance preliminar más reciente mencionado por INDECI contabilizó 22 viviendas con diferentes niveles de afectación.
También se realizaron inspecciones en 10 instituciones educativas y 12 establecimientos de salud que presentaban grietas u otros daños estructurales.
Las afectaciones se concentraron en localidades de Ayacucho, Apurímac y otras zonas donde el movimiento fue percibido con mayor intensidad.
Los distritos y provincias mencionados en los reportes incluyeron Parinacochas, Lucanas, Aymaraes y Chincheros. Las autoridades continuaban revisando comunidades rurales.
Una estructura afectada no significa necesariamente que haya colapsado. Los técnicos deben determinar si las grietas comprometen elementos principales como columnas, vigas y muros portantes o si se limitan al revestimiento.
La información publicada por América Noticias sobre el balance de INDECI recogió las cifras de viviendas e infraestructura pública bajo evaluación.
Se reportaron desprendimientos y cortes eléctricos
En carreteras cercanas a Coracora se produjeron caídas de rocas. Los equipos revisaron las vías para retirar los materiales y comprobar la estabilidad de las laderas.
Un terremoto puede abrir fracturas o movilizar piedras que ya se encontraban inestables. Las réplicas aumentan temporalmente la posibilidad de nuevos desprendimientos.
También se informó de una interrupción eléctrica que afectó a aproximadamente 6,000 usuarios en la provincia de Nazca, región Ica.
Las empresas responsables trabajaron para revisar la infraestructura y recuperar el servicio.
No se comunicaron emergencias importantes dentro de operaciones mineras ni daños generalizados en carreteras nacionales.
No existió una amenaza de tsunami
La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú descartó una amenaza de tsunami para el litoral.
El epicentro se localizó dentro del continente y no bajo el océano. Además, el movimiento se originó a una profundidad considerable.
La magnitud superior a 7 no produce automáticamente un tsunami. Generalmente se necesita un desplazamiento vertical significativo del fondo marino para generar olas peligrosas.
Aunque no existió una alerta para este evento, los habitantes de zonas costeras deben consultar siempre los canales oficiales después de un terremoto fuerte.
Los mensajes reenviados por WhatsApp o Facebook no sustituyen los comunicados de la Marina, INDECI y las autoridades locales.
Las fotografías del montaje no están verificadas
La imagen viral reúne cuatro escenas que aparentan mostrar edificios destruidos. Ninguna incluye señales claras que permitan situarla en Coracora, Puquio u otra localidad de Ayacucho.
No aparecen nombres de calles, matrículas peruanas, uniformes identificables ni referencias geográficas que demuestren su procedencia.
La escena superior derecha presenta torres residenciales junto a una gran nube de polvo. Un colapso de esa magnitud habría generado numerosos reportes oficiales, videos desde diferentes ángulos y una movilización masiva de equipos de búsqueda.
Las imágenes inferiores también muestran estructuras cayendo en entornos urbanos densamente construidos. Ese tipo de arquitectura no coincide con las comunidades rurales que concentraron las afectaciones confirmadas.
Por lo tanto, el montaje no constituye un registro confiable de los daños del terremoto en Ayacucho.
La escena superior izquierda
En el primer recuadro aparece un edificio de varios niveles mientras se desprenden materiales de su fachada.
La grabación parece haber sido capturada desde una calle estrecha y presenta una arquitectura que no permite identificar una ciudad peruana.
El balance de INDECI no incluye el desplome de un edificio de esas dimensiones. Las viviendas afectadas fueron descritas principalmente con grietas y daños parciales.
Sin la grabación original, no es posible determinar el país, la fecha ni la causa del deterioro mostrado.
La escena podría corresponder a un terremoto anterior, una demolición controlada o el colapso de una estructura en otro contexto.
El gran edificio rodeado de polvo
La escena superior derecha es especialmente llamativa porque muestra varios edificios altos junto a una nube de polvo considerable.
Imágenes similares han circulado después de terremotos ocurridos en Turquía, Siria y otras regiones. También se han utilizado videos de demoliciones para ilustrar falsamente movimientos sísmicos recientes.
No existe evidencia de que el edificio mostrado se encuentre en Perú. La colocación de una bandera peruana sobre el recuadro fue realizada durante la edición del montaje y no demuestra el origen de la fotografía.
Añadir un símbolo nacional es una de las técnicas más utilizadas para cambiar el contexto de imágenes antiguas.
Las escenas inferiores tampoco están confirmadas
En el recuadro inferior izquierdo se observa a varias personas corriendo mientras una estructura parece desprenderse. La imagen tiene baja resolución y no ofrece datos geográficos.
La escena inferior derecha muestra escombros frente a varios edificios. Tampoco aparecen señales que permitan confirmar que fueron grabados después del terremoto del 20 de agosto.
Una imagen real de destrucción puede ser engañosa cuando se atribuye a una fecha y un país diferentes.
Para considerar estas escenas como fotografías del terremoto en Perú sería necesario localizar sus publicaciones originales y demostrar que fueron registradas en las zonas afectadas.
Por qué se reutilizan videos de otros terremotos
Los videos de edificios colapsando producen una reacción inmediata y suelen recibir una gran cantidad de interacciones.
Algunas páginas los reutilizan cada vez que ocurre un movimiento fuerte, cambiando únicamente la bandera, el nombre del país y la magnitud.
La frase “última hora” aumenta la sensación de urgencia. Muchas personas comparten la publicación antes de comprobar si las imágenes corresponden al acontecimiento.
Este comportamiento puede generar pánico y dificultar que los ciudadanos encuentren información realmente útil.
También preocupa a quienes tienen familiares en el país y podrían interpretar las escenas como una representación fiel de las condiciones actuales.
Cómo verificar videos de un terremoto
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